lunes, septiembre 11, 2006

Un poco de arte contemporéno crítico con el sistema

Fan Li Yun

Es uno de los protagonistas del Realismo Cínico, uno de los más grandes movimientos pictóricos en China después de 1989. El Realismo Cínico es un movimiento urbano que surge como consecuencia de los sucesos de 1989 que no sólo incluye la manifestación en La Plaza de Tianamen sino también la dura censura de principio de 1989 hacia el movimiento Avant Garde en la Galería de Arte Nacional de Beijing.
En 1980 un idealismo impregnó las almas de los artistas chinos que pensaban que con sus obras podrían ayudar a regenerar la cultura de china. La exposición en la Galería de Arte de Beijing fue la culminación a esos años donde clamaban un cambio cultural y libertad expresiva, aunque sus esperanzas de ahogaron cuando esa exhibición del nuevo arte chino fue clausurada por las autoridades.
Este hecho cambió la percepción artística de ese idealismo hacia un cinismo irónico. Cada artista con su obra dio su punto de vista sobre el desencanto de una posible regeneración de la cultura y la sociedad. Una mirada fría y realista sobre los cambios internos en la sociedad china.
Quién mejor representa este modo de arte es Fang LiJun. Donde la persona cobra importancia frente a la masa. El individuo bosteza, chilla y se individualiza frente a una masa gobernada. Sus pinturas enfatizan al individuo que no se deja aplastar y abre su mente. Su obra se ha convertido, en nuestros tiempos en un símbolo de la desilusión de parte de la sociedad china y sus ansias de rebelión.
Su trabajo es una mofa, de sí y por extensión de su pueblo, rozan lo absurdo al incluir tanto el aburrimiento como el humor, y el despiadado ridículo. El humor negro es la única salida que encuentra para sobreponerse a la actual situación de su país. De ahí que el claroscuro y el contraste entre la tinta negra y blanca esté latente en la mayor parte de sus lienzos. Lloros, gritos, dolor; sentimientos varios, bajo una mirada que caricaturiza la triste situación de una sociedad que no puede disfrutar de la libertad de expresarse como manda sus sentidos, sin prejuicios autoritarios.






Wang Du

Obligado a huir de su país por el fortísimo criticismo de su trabajo, desvela a través de sus esculturas e instalaciones el perfil que le trasmite los medios de comunicación, la banalidad de la imagen que, en ocasiones, tan superflua supera a la misma realidad; para ello usa la tridimesionalidad y pervierte lo cotidiano.
Mezcla violencia y sensualidad, imágenes tomadas de la prensa que viste con su mirada creando su visión crítica del actual mundo. Se convierte en un arma ideológica que advierte sobre el rumbo desastroso en el que se asienta la sociedad del Siglo XXI. Es hora de pensar si nos gusta el rumbo que las grandes multinacionales y los gobiernos de las superpotencias (como les gusta que les llamen) quieren imponernos, o por lo contrario seguimos siendo lo que somos y nos encaminamos hacia sobre a lo que cada uno le marca el pálpito de su corazón.





Wang Guangyi

La Vanguardia rusa y el pop art se mezclan en los trabajos de este artista que denuncia el arduo materialismo y la alineación que sufre la sociedad, impregnándose de marcas, de necesidad recargadas. Coge imágenes a las que todos estamos habituados y las peina con su pensamiento.




domingo, septiembre 10, 2006

Salida nocturna

Dice que la Muñeira de Fungairiño que hay un galego en la luna que ha venido de Ferrol y a parte de explorar cráteres lunares también exploran Shanghai, si es que ya sabía yo que alguno caería. Estamos en todas partes. Os galegos andamos por doquier.
Primera salida nocturna por la ciudad, dónde he ido a parar...?? A un Karaoke. Carcajadas. Si es que antes o después acabaría en uno, y el primer sábado aquí, voilá.
Pero un karaoke chino no tiene nada que ver con los occidentales o por lo menos con el que yo había conocido. Y tampoco digamos que soy una forofa del cante, pero si, hace no mucho una noche en Madrid terminé cantanto, el Rock del garage de Loquillo en una sala. De todos modos, nada tuvieron de parecido las dos experiencias sino el micrófono.
En Shanghai, cada grupo dispone de un salón individual para dar el cante. Es una sala insonorizada, que incluye un pantalla, varios sillones, dos mesas y la lista de canciones. Y de puertas para adentro puede pasar lo que sea. El camarero sólo entra para traer bebida y comida. Si comida. A las tres de la mañana aparece con un plato con patatas fritas, pollo y calamares; la comida más grasienta que he visto desde que llegué, y como no, pin jiu o lo que es lo mismo, cerveza.
En el interior, cantes, gritos, bailes, risas...No está mal, aunque cierto es que a las dos horas cantando, Pretty woman, Mrs Robinson, Man on the moon, y hasta la Bamba, ni los oídos ni la garganta aguantan más.
Pero, a qué he venido...? a empaparme de esta cultura, y si de dar el cante se trata, ahí dejo mi serenata.
Lástima, no lleve cámara.

viernes, septiembre 08, 2006

Bazar del Jardín Yu

Está bien que la arquitecta experimente y consiga levantar edificos de alturas insospechables hace miles de años, cuando se forjó esta cultura milenaria, la china que tanto me atrae y por la que realmente decidí emprender el viaje. Pués en busca de algo rústico se hizo la marcha.
A la zona antigua que fui. Mi primer viaje en metro. He superado mi metrofobia, después de enlatarme en un vagón del suburbano shanghaniano superaré cualquier apelotonamiento de gente posterior, Aunque sólo fueron dos paradas en la línea 1 del metro. ( La ciudad posee tres y una cuarta está en construcción) Precio: 3 RMB, al cambio, 0.30 euros, no esta nada mal!! Mi recorrido fue: de Changshu Lu a Guanpu Nan Lu.
Durante mi paseo me topé co el HongKong Plaza, creo que una especie de mega complejo de tiendas... fervoroso capitalismo aterriza en Shanghai a paso firme, Por cierto, otro Zara.

Pero bueno,llegada al Bazar. Las edificaciones ya no son tan altas sino que imitan el estilo aquitectónico de la Dinastía Ming (1368-1644) que se caracterizan por su magnitud y la utilización de ladrillo, madera y barniz de color rojo. Durante el reinado de esta Dinastía, la última feudal, se construyó la Gran Muralla de Beijing para protegerse de las invasiones mongoles.
En el Bazar todo son recostrucciones, pero da una imagen de cómo pudieron haber sido las casa 500 años antes de que se asentará McDonalds sobre sus cimientos. El Bazar ofrece de todo. Todo. Los chinos madrileños son esbozos del gran mercado que se asienta sobre estas once callejuelas por las que se calcula que unas 100.000 personas pasean cada día. Abanicos, nombres en chinos, linternas, sombrillas, relojes, pijamas, bragas, horquillas y muchos puestos baratos de comida.
En un lugar céntrico de este Bazar se encuentra el Templo de los Dioses de la Ciudad, taoísta que custodia las divinidades protectoras de la ciudad.

Pero lo más bello, es el Jardín Yu. Ejemplifica el arte chino de la jardinería. 30RMB hay que pagar para entrar y recorrer estas 2 hectáreas (un campo de fútbol) donde zizaguean diferentes pabellones. Construido durante la Dinastía Ming y que alberga galerías, esclaeras, monatñas artificiales, estanques, setos...todo bajo una armonía poética. La Sala que anuncia la Primavera por ejemplo, se contiene un pequeño museo dedicado a la Sociedad Secreta de los Puñales Fueron losmiembros de este club quienes se levantaron contra la Dinastía Qing y los colonizadores aunque finlmente no tuvieron mucho éxito.
Otro lugar es es el Jardín de Rocas, que cobtiene una roca traída de Zhejian, con 14 metros de altura y 2.000 tn de peso.
Otros pabellones son espacios teatrales donde se disfrutaba de la interpretacioó de las damas. Y está lleno de alegorías a los dragones. La naturaleza y los humanos conviven armoniosamente en este lugar pretende reproducir la natualeza autóctona a pequeña escala.







Hacia el Bund

He conocido otra cara de la ciudad, esa que publicitan las agencias de viajes y los tours organizados donde los carteles de colores y edificios de formas imposibles cubiertos con cristales dan la bienvenida al extranjero que boquiabierto termina el día con una aguda tortícolis de tanto alzar la vista a lo alto. Y es que aún no he descubierto quiénes han proyectado estos gigantes, si asiáticos u occidentales pero lo que saco en claro es que la arquitecta iraquí, Zaha Hadis seguro que hubieses estado loca por dejar su huella en tales obras.
Tenía una misión cuando comencé a andar, ya de adelanto que sepan que no la he cumplido, la dejo para mañana. En busca de la embajada española, que según indicaciones en Madrid se encontraba al final del Bund. El Bund es la zona que bordea el río Huanphu, (el tercero más largo del mundo) y le bautizó con ese nombre la colonia inglesa que tras la I Guerra del Opio se asentó en esta ciudad con el propósito de comerciar. Desde mi hogar está a unos 3km andando, no mucho si se piensa que es un recorrido asfáltico donde el bullicio y el vaivén de personas es constante y mientras uno recorre las calles no siente el cansancio en los pies porque se amortigua con la cantidad de cosas que se ve con los ojos
Occidente se ha apoderado del Oriente, adiós en este camino a los puestos de fideos y frutas y flores ambulantes, en esta ocasión son Versace, Max Mara, Zara,Tous, Starbucks, Pizza Hut y MacDonalds los farolillos de esta calzada. Hablo de la calle Nanjing que va desde la Jingan Temple Station hasta el río.
Aunque hay dos zonas diferentes, divididas por un paso subterráneo y una vez llegada a la parte totalmente peatonal: el color, las caras, las luces se apoderan del ambiente. Tiendas, a ambas veras de la ancha acera. Se puede comparar con la calle de Preciados pero dos veces más ancha que la Rambla de Barcelona. Y a cada minuto aparecen jovenzuelos de entre la masa para ofrecerte relojes, bolsos, zapatos de Gucci, Luis Vuitton, y Rolex que creo que son gangas. (aún no lo he comprobado porque el día que vaya hablaré en chino y aún no tengo ese nivel).
Al volver mis oídos y mi vista se deleitaron con bailes típicos chinos. Me ha gustado tanto el sonido, campanilante y trombante como el moviendo de paragüas y abanicos. Todo un espectáculo callejero, acrobacias, disfraz…
Shanghai recuerda a un circo ambulante.
Wo xihuan.
Durante mi apasionate paseo he descubierto cómo son los baños públicos chinos. Quienes no estén acostumbrados a orinar en las calles que se preparen porque aquí el inodoro consiste en un orificio en el suelo. Eso si,muy moderno,ya que tiene un dispositivo que detecta la presencia humana de modo que en cuanto desapareces, el agua sale sóla.




miércoles, septiembre 06, 2006

Primera impresión de la megapolis

Pues si, ya he llegado, una nueva ave voladora sobrevuela los tejados de Shanghai en busca de algo que echarse a la boca.
Las primeras impresiones no son las cuentan, dicen que muchos se equivocaron al preenjuiciar y dar por válidos las primeras estampas de algo o alguien, pero me da que yo no me equivocaré (hoy es el primer días de las 35 semanas que viviré aquí) Esta ciudad es caótica, bulliciosa, ruidosa, olorosa y gris; llena de contrastes. Y digo gris a pesar de los colores que visten todos los rincones y carteles de la única calle que de momento he recorrido. Digo gris porque a pesar del calor ( 35 grados Celsius) una neblina grisácea cubre a todas horas el cielo. Prefiero no pensar que es debido a la contaminación, será la elevada humedad. El otro elemento que describe el skyline shanghaniano son las construcciones que se pierden sobre la altura, todas se alzan construyendo pirulos esbeltos alguno emulando a velas con las que navega este coloso asiático nunca botijos anchos.
Hablar del ruido es detenerse en las calles (de momento sólo conozco mi barrio: el cruce de la Yan An Rd. con Zhening Rd y Urumqi Rd.). Haber, hay eso que se llama semáforo, cuya misión se supone es regular el tráfico, pues bien, aquí se los pasan por el forro de la cadena de la bici y el motor del coche. Cinco son los elementos que circulan por la ciudad: coches, motos, bicicletas, buses y peatones. En dos días han estado a punto de atropellarme dos veces, una por día, a pesar que miro y remiro, nunca llevo prisa. Las bicis, motos y motobicicletas poseen un carril propia que supone no debe ser invadido por cualquiera de los otros elementos del tráfico, y digo supone porque si el coche ataja unos centímetros invadiéndolo lo hace previo bocinazo, y digo que la moto que circula a velocidad más veloz que la bicicleta si tiene que pasar a una, bocinazo e invasión del carril del coche, consecuencia bocinazo doble. Bocina a bocina se hace el camino. Y me toca cruzar, que para eso el disco está en verde, pero para bicis y motos, el semáforo parece no regular. Y quien regula entonces el vaivén de los vehículos: las bocinas. El sonido de esta ciudad.
A qué huele una ciudad donde el cielo está atrapado por una manta de niebla, se cocina en la calle a fuego de motor de coche, se remueven cada día los escombros de nuevos gigantes esbeltos y para limpiar las calles se usan matojos de ramas anudados a un palo. A cloaca, desagüe. A sulfato.
Y contraste aquí y allá. Porque a pesar del crecimiento hacia arriba tan abrumador de esta ciudad existen rincones donde las apisonadoras aún no han rodado y quedan pequeñas colonias de casitas bajas con puertas casi carcomidas que ofrecen comida, bombillas, flores y películas; eso en el interior porque afuera, sobre un silla de madera de patas bajas y con los pies apoyados sobre una mesa, el joven, sin camisa y descalzo, con abanico en la mano pasando la mañana, tarde y noche.
Otro de los puestos, por lo menos significativo es el reparador de bicicletas. Una caseta en la esquina de la calle: tejado a dos aguas y unas maderas a modo de pared repletas del caucho de los neumáticos, radios y candados donde se alisan las ruedas y el joven, esta vez sentado sobre un taburete que se levanta tan sólo unos cinco centímetros del suelo, con las piernas apoyadas sobre el suelo dibujando un ángulo recto con sus rodillas y entre ellas, la rueda. Estos chinos….Para nada son todos iguales. Propongo ya una pequeña clasificación atendiendo a la forma de su rostro: los cara redonda y los cara alargada, estos últimos normalmente más agraciados.

jueves, agosto 31, 2006

Cuenta atrás

Shanghai, una ciudad cosmopolita de más de 13 millones de habitantes será mi nuevo atelier, digamos.
llegada prevista para el 3 de septiembre, domingo a las 8.30 de la matiné!!

Misión: perderme entre una cultura milenaria, exótica y descubrir a gotas la razón del encanto de esta civilización.
Razones: múltiples pero sólo una, ser y aprender, recordar y sea dicho de paso, también hay cosas para olvidar
Objetivos: los establecidos por el corazón, ningn y muchos pues como dijo Machado, "caminante no hay camino se hace el camino al andar"...Pués allá voy yo a patear mi destino
Incógnitas: Todas, para empezr existe en shanghai, la ciudad que me va a acoger durante nueve meses, una humedad del 77% lo que significa que tanto el frío como el calor se adhiere y pega a tu cuerpo como una serpiente que se enrolla sobre una presa. y los chinos?? Serán realmente todos iguales o es simplemente una percepción del occidental; la comida...hay de mi y mi bistec con patatas fritas, comeré perro...??, de momento ya sé como decir que no lo quiero pu cou. Funcionará mi móvil...?? La cámara, me pararán en la aduana....Pronto lo sabré...

Y China se convirtió en una potencial amenaza para la paz

 Hacía muchísimo, mucho, muchísimo que no caía por aquí, sin embargo, el motivo lo merece. Mi querida China es una amenaza, dicen los miemb...